Protocolos Covid-19 – Opinión – 31/05/2022

@|Recomendaciones y normas que discriminan a los niños y jóvenes, aparentemente sin ningún fundamento fáctico.

Como país, nos hemos distinguido durante décadas por estar a la vanguardia en una variedad de temas relacionados con las libertades y los derechos fundamentales.

Sin embargo, en materia de “Protocolos y Recomendaciones Covid” parece que no logramos salirnos del “sistema” en algunas materias, creando un abanico de discriminaciones sin base científica ni fáctica.

Las regulaciones de hoy en cuanto a los protocolos MSP son de enero y febrero del año en curso; Reglamento 85/22 y su actualización.

En ambas hay un trato desigual a las personas que han sido vacunadas o no, o que han pasado 180 días desde la segunda vacunación tras la vacunación. Estas desigualdades se relacionan con el período de aislamiento, con la solicitud de pruebas y, en particular, destaco la necesidad de poner en cuarentena a un compañero, incluidos niños y jóvenes, cuando se ha dicho públicamente que el Ministerio de Educación y Cultura no es campeón. “este trabajo” por parte del Departamento de Salud para “diferenciarlo”.

Hoy nos enfrentamos a un nuevo escenario de casos confirmados de Covid en todas partes. Se sabe que esta nueva variante no se enfoca en los efectos respiratorios, por lo que no es “grave” y dura menos que la gripe común (aproximadamente menos de cinco días).

Parece que el mundo realidad/fáctico no se corresponde con el criterio normativo que se está llevando a cabo en Uruguay ante la nueva variante Covid en circulación. Tampoco asumo que haya ningún respaldo científico, ya que dudo que se haya evaluado el vínculo causal entre el Covid vacunado y no vacunado y la nueva ‘ola’; y si vamos a discutir con el principio de precaución, ni siquiera deberíamos vacunarnos.

Entonces pregunto: ¿es necesario seguir permitiendo que las personas no vacunadas, especialmente los niños y los jóvenes, sigan siendo discriminados en una serie de situaciones sin ningún fundamento?

¿Es legalmente justificable que las recomendaciones exijan un trato desigual dado que un niño/adolescente ha optado por vacunarse o no cuando la vacuna “similar” no es obligatoria y cuando la realidad confirma que a la mayoría de los niños y jóvenes no les pasa casi nada? cuando contraen Covid, y sobre todo, la cepa actual resulta ser nada más que una gripe?

Señores del Gobierno uruguayo: Espero que sigan estando a la vanguardia y no se queden en discursos generalistas que no se corresponden con la realidad. Ojalá ajusten las reglas más rápido para no discriminar lo injustificable. Porque por más que sean meras recomendaciones, lo estigmatizan.