Aumentan hospitalizaciones de adultos y niños por COVID-19

Un aumento en los ingresos hospitalarios por COVID-19incluyendo pacientes en unidades de cuidados intensivos, es el último panorama de la pandemia en la isla.

Datos de Departamento de salud Reflejaron este sábado 360 hospitalizaciones de adultos (313) y niños (47), con 45 pacientes en cuidados intensivos, tres de ellos menores.

Para tener una idea del aumento de ingresos hospitalarios, hace dos meses (27 de marzo) había 34 adultos encarcelados por COVID-19, frente a los 177 de hace un mes (27 de abril).

“La gente le ha perdido el miedo”dijo el Dr. Fernando Ysern.

Según el pediatra, la subvariante Omicron predominante es más leve que Delta pero más contagiosa. Las pruebas en el hogar, dijo, han facilitado la detección y el tratamiento está disponible. Se refirió a los antivirales Paxlovid y Molnupiravir, que están aprobados para pacientes de 12 años en adelante en los primeros cinco días de síntomas.

“Encontré varios errores. Por ejemplo, la prueba del primer día es negativa. Es de tres a cinco días después de los síntomas o contacto con el caso positivo que se debe hacer la prueba”, explicó.

El dolor de garganta, la fiebre y la tos son los síntomas más comunes, con algunas manifestaciones gastrointestinales. Estos casos deben permanecer en cuarentena de cinco a siete días o mientras tengan síntomas.

“Las pruebas caseras positivas se deben informar al médico y este a salud”indicó.

Por su parte, el infectólogo Miguel Colón informó que se han incrementado los ingresos por COVID-19, particularmente entre los adultos mayores, muchos sin el refuerzo de la vacuna o solo una de dos disponibles.

Destacó que algunos pacientes se complican entre una y dos semanas después del resultado negativo de la prueba de antígeno. “Es como un rebote. Mejoran y luego regresan con dificultad para respirar, tos, presión arterial baja, fiebre y escalofríos. Tienen un antígeno negativo, pero dan positivo en la molécula. Nunca antes lo habíamos visto”, advirtió Colón.

Mientras tanto, la Dra. Jorge Santana admite que ha ingresado cinco pacientes por COVID-19 en los últimos 10 días y el más joven está con un ventilador artificial. “La positividad (del virus) está en un 31% y con este fin de semana largo seguirán aumentando los casos. Hay mucha gente por ahí sin máscaras”, dijo.

Afirmó que con los antivirales, la mayoría mejoró al tercer día, aunque dijo que había tratado casos de personas con otras comorbilidades o mayores de 80 años con antivirales así como con tratamiento monoclonal.

Vacunación lenta

A pesar de los aumentos en infecciones y hospitalizaciones, la vacunación contra COVID-19 ha evolucionado lentamente, particularmente las dosis de refuerzo recomendadas, dijo Lilliam Rodríguez, presidenta de VOCES, a Vaccine Coalition.

Según Rodríguez, la mayoría de las personas que solicitaron la vacuna en sus clínicas eran personas de 65 años o más.

“Lo que escucho es: ‘Me lo pongo luego’, ‘Me voy de viaje pronto’, ‘Lo tengo en la agenda’, aunque el refuerzo y el uso de mascarillas es lo más importante a intentar. para reducir el contagio reducir”dijo.

La primera dosis de refuerzo puede administrarse a partir de los 5 años y la segunda a partir de los 50 años o en determinados pacientes inmunocomprometidos.

Rodríguez lamentó que las personas de 50 a 64 años no respondieran con más aceptación al segundo repaso, al tiempo que destacó que las personas de 18 a 29 años fueron las que menos habían utilizado el primero. La administración del “refuerzo” a menores también fue baja, dijo.

“También es lento con los niños, a pesar de que es verano y muchos van de campamento. La alternativa para protegerlos es que les den el refuerzo cuando hayan pasado cuatro meses desde las dos primeras vacunas”, subrayó, al comentar que alrededor de 850.000 personas podrían recibir el “refuerzo”, según el Ministerio de Salud.